{"id":1008,"date":"2020-06-06T18:56:22","date_gmt":"2020-06-06T21:56:22","guid":{"rendered":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/?page_id=1008"},"modified":"2021-09-16T15:27:39","modified_gmt":"2021-09-16T18:27:39","slug":"biografia-de-f-aguilar","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/biografia-de-f-aguilar\/","title":{"rendered":"Biograf\u00eda de F. Aguilar"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Estudios y primeros trabajos.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e9lix Aguilar naci\u00f3 en la ciudad de San Juan, el 2 de mayo de 1884, donde curs\u00f3 sus estudios primarios y secundarios, y adem\u00e1s, dos a\u00f1os en la Escuela Nacional de ingenieros. Cuando ten\u00eda veinte a\u00f1os de edad se traslad\u00f3 a La Plata, cuyo Observatorio, despu\u00e9s de un lapso de crisis estaba en v\u00edas de iniciar una nueva \u00e9poca. En efecto, por ese entonces (1904), la Provincia de Buenos Aires, a la cual pertenec\u00eda, ultimaba los preparativos para transferirlo a la Naci\u00f3n. EI Gobierno Federal tom\u00f3 posesi\u00f3n del instituto al comenzar el a\u00f1o 1905 y en la lista de nombramientos vemos aparecer al joven Aguilar en calidad de alumno astr\u00f3nomo. Esto nos indica que su vocaci\u00f3n, en esta fecha, estaba ya definida por la astronom\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto los trabajos, que realizaba el doctor Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez para lograr la fundaci\u00f3n de una nueva Universidad Nacional en La Plata, \u00absobre la base de las instituciones cient\u00edficas all\u00ed establecidas\u00bb, cristalizaban con la sanci\u00f3n de la ley 4699, dada el 19 de setiembre dc 1905. Por esta ley, el Observatorio quedaba incorporado a la nueva universidad. Aguilar fue designado ayudante astr\u00f3nomo (febrero de 1906) y se inscribe entonces en la carrera de ingeniero ge\u00f3grafo, gradu\u00e1ndose en 1910.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta carrera, que comprend\u00eda cinco a\u00f1os de estudios, inclu\u00eda todas las materias del ciclo b\u00e1sico de ingenier\u00eda,&nbsp; especialmente geodesia y topograf\u00eda, astronom\u00eda esf\u00e9rica y geof\u00edsica. No pod\u00eda satisfacer, por consiguiente, las aspiraciones de su decidida vocaci\u00f3n por los estudios astron\u00f3micos y matem\u00e1ticos, y ello lo lleva a Europa; viaje que realiza bajo los auspicios de la Universidad y con el apoyo moral de su ilustre fundador, quien desde entonces habr\u00eda de dispensarle gran estima.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la Universidad de Par\u00eds estudia matem\u00e1ticas y astronom\u00eda bajo la direcci\u00f3n de profesores eminentes: Mec\u00e1nica Racional con P. Appell, y astronom\u00eda te\u00f3rica con H. Andoyer; obteniendo los competentes certificados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n visita otros dos centros de tradicional importancia como focos de cultura astron\u00f3mica. En Berl\u00edn tiene ocasi\u00f3n de trabajar con el profesor Courvoisier en la determinaci\u00f3n de posiciones estelares con el c\u00edrculo meridiano, y estudia, adem\u00e1s, guiado por H. Struve y Witt; ejercit\u00e1ndose, con este \u00faltimo, en el c\u00e1lculo de \u00f3rbitas. En Roma, en el viejo <em>Collegio Romano<\/em>, adquiere destreza en las observaciones con el c\u00edrculo meridiano, y con el anteojo ecuatorial en la observaci\u00f3n de estrellas dobles y peque\u00f1os planetas&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bien supo el joven estudiante recoger el fruto de estas ense\u00f1anzas, lo que no tard\u00f3 en poner en evidencia al ser requeridos sus servicios en funciones de responsabilidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este viaje conoce a la que habr\u00eda de ser su dign\u00edsima esposa y eficiente colaboradora, do\u00f1a Catalina Golden, con quien contrae enlace y regresa al pa\u00eds (principios de 1913).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Servicio internacional de latitud.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aguilar inicia su labor astron\u00f3mica, siendo estudiante todav\u00eda, en el Servicio internacional de Latitud, y junto a uno de los astr\u00f3nomos italianos m\u00e1s conocidos por sus trabajos en esta materia, el doctor Luiggi Carnera, Jefe de la Oficina Central de este servicio, por encargo de la Uni\u00f3n Astron\u00f3mica. Su cari\u00f1o por esta obra de cooperaci\u00f3n cient\u00edfica internacional se manifest\u00f3 durante toda su vida.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al organizarse la Universidad Nacional de La Plata, el doctor Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez, cuyas preferencias por el Observatorio est\u00e1n bien documentadas en diversos pasajes de sus obras, quiso que la direcci\u00f3n del instituto estuviera en manos experimentadas y para ello contrat\u00f3 los servicios del doctor Francisco Porro di Somenzi, quien a poco de hacerse cargo de su puesto, advirti\u00f3 las excelentes disposiciones naturales del joven Aguilar y no vacil\u00f3 en confiarle tareas adecuadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1906, la Uni\u00f3n Geod\u00e9sica internacional inaugur\u00f3 en Oncativo (C\u00f3rdoba), una estaci\u00f3n astron\u00f3mica para investigar los movimientos del polo, misi\u00f3n que confi\u00f3 al doctor Carnera. En seguida de instalada, el Gobierno Argentino decidi\u00f3 su adquisici\u00f3n, y Aguilar fue designado para reemplazar al doctor Carnera (junio de 1907). Queremos se\u00f1alar este hecho, pues el joven astr\u00f3nomo qued\u00f3 solo en Oncativo, librado a sus propias fuerzas, con la noci\u00f3n de la grave responsabilidad que significaba el haber substituido a un observador tan h\u00e1bil como ya lo era el doctor Carnera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados de sus observaciones, publicados por la Uni\u00f3n Geod\u00e9sica internacional, prueban que hizo gran honor al encargo, demostrando con los hechos la aptitud de nuestros j\u00f3venes para participar en estas empresas cient\u00edficas.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La Jefatura de Oncativo la desempe\u00f1\u00f3 a la par que estudiaba y en ella permaneci\u00f3 hasta marzo de 1910 en que la deja para rendir los ex\u00e1menes finales y trasladarse a Europa. A principios de 1913 se reintegra a sus funciones, pero s\u00f3lo por breve tiempo. En el intervalo de su ausencia hab\u00edan ocurrido novedades en el Observatorio de La Plata. El sabio norteamericano Guillermo Hussey, hab\u00eda sido nombrado director y se hallaba empe\u00f1ado en la tarea de reorganizar por completo el instituto, en lo que tuvo \u00e9xito, por cierto. La estaci\u00f3n de Oncativo fue desmontada y \u201ccon la cordial aprobaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Geod\u00e9sica Internacional\u201d, seg\u00fan expresaba el propio Hussey, tra\u00edda a La Plata; pero el ingeniero Aguilar deb\u00eda consagrarse a otros trabajos planeados por el Dr. Hussey, de los cuales hablaremos despu\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aguilar, sin embargo, conserv\u00f3 su afecto por este servicio, manteni\u00e9ndose en permanente comunicaci\u00f3n con el doctor Carnera, su amigo desde que lo conoci\u00f3. Y tan es as\u00ed, que en 1934, lo primero que hace al tomar posesi\u00f3n de la direcci\u00f3n del Observatorio, es reactivar los trabajos de la Estaci\u00f3n de Latitud en La Plata. Todos los trabajos vinculados a la reinstalaci\u00f3n del <em>Telescopio Zenital de Wanschaff<\/em> fueron dirigidos por \u00e9l personalmente y desde entonces las observaciones se efectuaron sin interrupci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Labor con el c\u00edrculo meridiano Gautier.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>EI Observatorio de La Plata posee desde la \u00e9poca de su fundaci\u00f3n, un buen c\u00edrculo meridiano de 21 cm. de abertura, construido por el artista-mec\u00e1nico P. Gautier, del Observatorio de Par\u00eds. Como todas las obras del notable art\u00edfice, reuni\u00f3 en su \u00e9poca extraordinarias cualidades t\u00e9cnicas. El instrumento hab\u00eda sido expuesto a la curiosidad p\u00fablica en la <em>Exposici\u00f3n Universal<\/em> del Par\u00eds de 1889, con un letrero alusivo a su destino, el Observatorio de La Plata, y fue premiado por su m\u00e9rito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Instalado en La Plata en un pabell\u00f3n especial, debi\u00f3 de servir para la formaci\u00f3n de cat\u00e1logos estelares de precisi\u00f3n, seg\u00fan los proyectos del director Beuf. Pero diversas circunstancias hab\u00edan postergado su empleo hasta que el doctor Hussey (1913) decidi\u00f3 emprender una obra de vasto alcance.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>Astronomische Gesellschaft<\/em> hab\u00eda proyectado hac\u00eda varias d\u00e9cadas la determinaci\u00f3n de la posici\u00f3n exacta de todas las estrellas hasta la magnitud novena inclusive, trabajo que se efectuar\u00eda siguiendo un procedimiento uniforme. En su extensi\u00f3n hacia el Sur, el Observatorio de C\u00f3rdoba trabajaba ya en la faja comprendida entre los 22 y 52 grados. El doctor Hussey hab\u00eda decidido cooperar a partir de esta \u00faltima declinaci\u00f3n. Aqu\u00ed empiezan las mediciones del ingeniero Aguilar con el c\u00edrculo meridiano Gautier del Observatorio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 4 de enero de 1914 comenz\u00f3 sus observaciones en la zona comprendida entre los 57 y 62 grados, cuyos resultados forman los tomos 2, 3 y 7 de las Publicaciones del Observatorio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aguilar trabaj\u00f3 en este programa incansablemente. Miles de observaciones de la mejor calidad han quedado reducidas en los densos vol\u00famenes en que fueron publicadas, testimonio de su pericia. El <em>peso<\/em> que en comparaci\u00f3n con otras les atribuye el <em>General Catalogue of 33342 Stars<\/em> publicado por la Camegie Institution de Washington, es el mejor elogio que puede formularse en el lenguaje de los entendidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aguilar admiraba el c\u00edrculo de Gautier, y ten\u00eda motivos para ello: fue una herramienta digna del obrero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sucesor de Hussey.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Su ilustraci\u00f3n, su talento, la rectitud de su juicio se imponen r\u00e1pidamente en el ambiente universitario. Una atm\u00f3sfera de c\u00e1lido prestigio se forma en tomo a su persona. Por eso, cuando en 1917 el doctor Hussey decide abandonar la direcci\u00f3n del Observatorio, la Universidad no siente la tribulaci\u00f3n de hallarle sustituto. Aguilar queda como <em>encargado de la direcci\u00f3n<\/em> durante un a\u00f1o. En 1919 es designado director titular. Por primera vez un argentino nativo, de tierra adentro, es objeto de tan se\u00f1alada distinci\u00f3n. Su nombre se une a los de Beuf, di Somenzi, Hussey. Ten\u00eda 35 a\u00f1os de edad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La direcci\u00f3n de Hussey hab\u00eda sido rica en consecuencias. En pocos a\u00f1os transform\u00f3 el Observatorio por completo. Inicia la publicaci\u00f3n de la <em>serie astron\u00f3mica<\/em> (1914), cuyo primer tomo es saludado por la prensa de la especialidad como indicio del resurgimiento de una instituci\u00f3n aletargada durante largos a\u00f1os. Aguilar se encuentra, pues, con el Observatorio en pleno trabajo, con una orientaci\u00f3n. El cargo no le exige mayor desvelo. La \u00e9poca, sin embargo, era de lo m\u00e1s azarosa. Desde 1918 el ambiente universitario argentino se ven\u00eda agitando con permanente vigor en procura de una transformaci\u00f3n integral de los centros de estudios superiores: quer\u00edan nuevos m\u00e9todos, maestros capaces y estudiosos, un nuevo esp\u00edritu en las aulas. Estas exigencias estaban en el propio Aguilar, como bien categ\u00f3ricamente se lo hicieron notar los estudiantes; pero, circunstancias que no podr\u00eda analizar en este momento, determinaron su retiro del observatorio y de la Universidad: renunci\u00f3 a todo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Serenados los \u00e1nimos, los estudiantes, espont\u00e1neamente, valorar\u00edan esta actitud, inspirados, seg\u00fan dijeron, \u201cen la misma moral justiciera con que proceden en todos los casos en que juzgan, a trav\u00e9s de la conducta de los hombres, las proyecciones \u00e9ticas de los sucesos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el intervalo y en una situaci\u00f3n nada envidiable, hab\u00eda ejercido la vicepresidencia y la presidencia de la Universidad (1920).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el Instituto Geogr\u00e1fico Militar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En julio de 1921 se incorpora al Instituto Geogr\u00e1fico Militar, en calidad de geodesta astr\u00f3nomo y un a\u00f1o despu\u00e9s es designado Jefe de la Divisi\u00f3n Geodesia, a cuyo frente permanece por espacio de trece a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El profesor Mayor H\u00e9ctor A. Barreiro, en una nota que public\u00f3 en <em>Tribuna<\/em>, de San Juan, el 30-9-1943, dice con relaci\u00f3n a su obra en el Instituto: En esta repartici\u00f3n cre\u00f3 nuevos servicios y organiz\u00f3 distintas labores geod\u00e9sicas que fueron b\u00e1sicas para impulsar los trabajos fundamentales del pa\u00eds en esta disciplina cient\u00edfica.<br>En este Instituto fund\u00f3 el <em>Servicio internacional de la hora<\/em>, cuyas instalaciones dirigi\u00f3 personalmente y que constituye el primer observatorio de Sud Am\u00e9rica, por sus valiosas instalaciones y lo cient\u00edfico de sus determinaciones.<br><\/p>\n\n\n\n<p>En el orden geod\u00e9sico produjo innovaciones de tal trascendencia que los planes y programas de trabajo perduraron a trav\u00e9s de los tiempos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su importante producci\u00f3n sobre <em>Elementos de Tangencia<\/em>, publicada oficialmente en 1922, constituy\u00f3 la base para la coordinaci\u00f3n cartogr\u00e1fica de nuestro pa\u00eds, mediante la introducci\u00f3n definitiva del sistema de coordenadas planas Gauss-Kr\u00fcger.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo en el archivo t\u00e9cnico del Instituto est\u00e1n documentados gran cantidad de determinaciones astron\u00f3micas y de gravedad que personalmente ejecut\u00f3 el ingeniero Aguilar en nuestro extenso territorio y que constituyen el acervo argentino m\u00e1s valioso de nuestra geodesia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Labor docente. Los estudiantes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aguilar se inicia en la docencia universitaria en 1915. Durante cinco a\u00f1os dict\u00f3 la c\u00e1tedra de <em>an\u00e1lisis matem\u00e1tico<\/em> en la Facultad de Ciencias Fisicomatem\u00e1ticas de La Plata, turn\u00e1ndose con el doctor Hugo Broggi.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1918 dict\u00f3 tambi\u00e9n en el Observatorio el curso de astronom\u00eda te\u00f3rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al separarse de la Universidad en 1920, interrumpe sus tareas docentes hasta principios de 1923, en que es llamado a formar parte del cuerpo de profesores de la Escuela Superior de Guerra. Aqu\u00ed ense\u00f1a astronom\u00eda, geodesia y matem\u00e1tica (1923-34) a los oficiales superiores del Ej\u00e9rcito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su desvinculaci\u00f3n de la Universidad no pudo subsistir. A pesar de los acontecimientos relatados, Aguilar no pudo separarse de los estudiantes platenses, ni \u00e9stos de Aguilar. En 1925, una delegaci\u00f3n del Centro de Estudiantes de Ingenier\u00eda le pide que se reintegre a la Facultad. La c\u00e1tedra de geodesia lo necesitaba y \u00e9l no hab\u00eda de negarse (Bolet\u00edn Universidad La Plata, t.12, p. 465; 1928). Con esta solicitud los estudiantes le rend\u00edan el homenaje de su aprecio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los estudiantes siempre lo valoraron. En 1928, lo manifestaron p\u00fablicamente en el seno del H. Consejo Superior de la Universidad, como se ver\u00e1 en seguida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 1928, venci\u00f3 el contrato que la Universidad hab\u00eda celebrado en 1922 con el astr\u00f3nomo alem\u00e1n doctor Juan Hartmann para que dirigiera el Observatorio en reemplazo del ingeniero Aguilar. Como el doctor Hartmann expresara que no le ser\u00eda posible renovar el convenio porque deseaba regresar a su patria (Bolet\u00edn Univ. La Plata, t.12, p. 396), la presidencia propuso al H. Consejo Superior el nombramiento del ingeniero Aguilar, y la Comisi\u00f3n de ense\u00f1anza, integrada por los doctores Ricardo Levene y Alfredo L. Palacios y el ingeniero Alejandro Botto, lo auspici\u00f3 por unanimidad luego de ponderar la capacidad cient\u00edfica del candidato; y en la sesi\u00f3n del 25 de octubre de dicho a\u00f1o, fue designado director por seis a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el ingeniero Aguilar no acept\u00f3 el nombramiento, la ocasi\u00f3n permiti\u00f3 aquilatar su prestigio y la sinceridad de la estima estudiantil, cuyo vocero manifest\u00f3 en el curso de la sesi\u00f3n del Consejo : \u201cLos estudiantes van a saludar con entusiasmo la reincorporaci\u00f3n del ingeniero F\u00e9lix Aguilar a la direcci\u00f3n del Instituto del Observatorio, lo que importa su vinculaci\u00f3n m\u00e1s estrecha con la obra docente y cient\u00edfica de la Universidad\u201d; agregando, con relaci\u00f3n a las causas que motivaron su anterior retiro en 1920: \u201cLos estudiantes lo dejaron retirar\u2026 con verdadera pena, con sincero dolor, en \u00e9pocas de exclusi\u00f3n irremediable, como ocurre siempre que se producen cambios fundamentales de r\u00e9gimen en la vida de las instituciones\u201d. <em>Mas, no desesperaron en que llegar\u00eda el d\u00eda en que se podr\u00eda rendirle un homenaje a su capacidad cient\u00edfica y a su integridad moral, como lo hacen por su intermedio de su representaci\u00f3n en el Consejo Superior. <\/em>(Bolet\u00edn Univ. La Plata, t.12, p. 465).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos subrayado esta \u00faltima frase por su emotivo significado. Al o\u00edrla, el se\u00f1or Presidente, doctor Loyarte, dijo que esas palabras demostraban \u201cel reconocimiento de los estudiantes por lo m\u00e1s sagrado que puede dar un hombre a la Universidad: su capacidad, su conducta como ejemplo, su labor en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica o su dedicaci\u00f3n sin l\u00edmite a las ense\u00f1anzas que le han sido confiadas\u201d, y no falt\u00f3 en aquella oportunidad la palabra responsable del propio doctor Palacios, quien al elogiar la actitud alta y noble de los estudiantes, expres\u00f3 que \u201clos hombres en la Universidad valen, en primer t\u00e9rmino, por los ideales que sean capaces de despertar en la juventud\u201d: \u00e9ste era, precisamente, el caso del ingeniero Aguilar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La etapa culminante<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 1934, marca el comienzo de la etapa culminante de su labor cient\u00edfica. EI Consejo Superior de la Universidad de La Plata lo llama otra vez para reemplazar al doctor Hartmann, quien hab\u00eda aceptado dirigir el observatorio hasta aquella fecha.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 16 de mayo de 1934, asume el cargo en una sencilla ceremonia presidida, por el se\u00f1or Presidente de la Universidad, doctor Ricardo Levene. El doctor Hartmann se lo entrega con estas palabras: \u201cMe alegra entregar en este momento la direcci\u00f3n de esta casa de estudios, de este c\u00e9lebre observatorio de la Universidad de La Plata, en las manos de un sabio de tan excelente preparaci\u00f3n, de un hombre de tan altas cualidades morales: de nuestro mejor astr\u00f3nomo argentino, ingeniero F\u00e9lix Aguilar\u201d (Bolet\u00edn Univ. La Plata, t. 18, N\u00b0 1, p. 47; 1934).<br>En su discurso de recepci\u00f3n, Aguilar hace un balance del estado de los estudios astron\u00f3micos en el pa\u00eds y de la orientaci\u00f3n de los dos grandes observatorios argentinos en este sentido, llegando a la conclusi\u00f3n de que no se han realizado los prop\u00f3sitos de Sarmiento y Gonz\u00e1lez, quienes \u201ccon clara visi\u00f3n del porvenir de nuestro pueblo, apoyaron con todo entusiasmo los estudios astron\u00f3micos entre nosotros para se\u00f1alar a la joven nacionalidad rutas espirituales que contribuir\u00edan a dignificarla\u201d. \u201cEl inventario de las fuerzas astron\u00f3micas nacionales muestra claramente que el pa\u00eds no est\u00e1 en condiciones de dotar de personal cient\u00edfico argentino a sus dos grandes observatorios\u201d. Y eso demuestra que se han desvirtuado los prop\u00f3sitos perseguidos con su fundaci\u00f3n. (Bolet\u00edn citado, p. 48).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente se entrega de lleno a la reorganizaci\u00f3n del Instituto. En nueve a\u00f1os de intensa labor da nuevo impulso a las investigaciones, especialmente a las astrof\u00edsicas; proyecta el relevamiento gravim\u00e9trico del pa\u00eds; elabora el proyecto de ley sobre medici\u00f3n de un arco de meridiano; proyecta la instalaci\u00f3n de una estaci\u00f3n astron\u00f3mica austral en la Patagonia (Santa Cruz); organiza la Escuela Superior de Ciencias Astron\u00f3micas y Conexas; aumenta el personal de todos los departamentos (en pocos a\u00f1os duplic\u00f3 el presupuesto); reorganiza la Biblioteca, asegurando su funcionamiento, y esta ingente labor no le impide proseguir sus propias investigaciones; dirigir y reorganizar el Observatorio Nacional de C\u00f3rdoba por encargo del Superior Gobierno de la Naci\u00f3n (Revista Astron\u00f3mica, t. 9, p. 244; 1937 y t. 10, p. 238 (1938)); intervenir como delegado argentino en la demarcaci\u00f3n de l\u00edmites con Bolivia y con Chile, en cuyos trabajos toma parte principal\u00edsima tanto en el planeamiento como en su ejecuci\u00f3n sobre el terreno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Escuela Superior de Ciencias Astron\u00f3micas.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con arreglo a las leyes que crearon la Universidad Nacional de La Plata, el Observatorio deb\u00eda organizarse \u201cde manera que constituya una Escuela superior de ciencias astron\u00f3micas y conexas pudiendo habilitarse locales para estudiantes pensionistas, del pa\u00eds o del extranjero, que quieran consagrarse al estudio de dichas ciencias\u201d. El doctor Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez insisti\u00f3 especialmente en este punto: deb\u00eda ser un centro de investigaci\u00f3n y de ense\u00f1anza. El deseo del fundador, sin embargo, nunca hab\u00eda tenido, hasta 1934, realizaci\u00f3n satisfactoria. (V\u00e9ase la cr\u00edtica del consejero Ing. Justo Pascali, en Bolet\u00edn Univ. La Plata, t.18, N.\u00b0 5, p. 250\/52; 1934). El Observatorio hab\u00eda cumplido s\u00f3lo uno de los fines; pero esto era insuficiente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al hacerse cargo de la direcci\u00f3n, el ingeniero Aguilar se encontr\u00f3 con dos proyectos sobre esta materia: uno del ingeniero Pascali y otro del doctor Hartmann. Requerido su dictamen por el H. Consejo Superior de la Universidad, manifiesta, ante todo, su entusiasmo por el asunto; luego expone sus ideas, que no podemos dejar de transcribir :&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta Escuela llenar\u00e1 una necesidad indudable del ambiente nacional y constituir\u00e1 uno de los objetivos primordiales de la misi\u00f3n del Observatorio de la Universidad. Las ense\u00f1anzas de la Escuela deber\u00e1n satisfacer la necesidad de formar astr\u00f3nomos, geodestas y geof\u00edsicos argentinos. \u201cDesde hace m\u00e1s de medio siglo, nuestro pa\u00eds realiza considerables esfuerzos en pro de la cultura astron\u00f3mica. All\u00ed est\u00e1n para atestiguarlo los observatorios de C\u00f3rdoba y La Plata\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a los trabajos de Gould principalmente, el Observatorio de C\u00f3rdoba alcanz\u00f3 gran prestigio en el mundo cient\u00edfico y lleg\u00f3 a figurar entre las primeras instituciones de su especie. Sin embargo, no llen\u00f3 el objetivo nacional que se tuvo en vista al fundarlo: la formaci\u00f3n de astr\u00f3nomos argentinos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que m\u00e1s interesa en este caso a un pa\u00eds en formaci\u00f3n, como el nuestro, es instruir j\u00f3venes argentinos para llegar a vincularse efectivamente por su intermedio a la obra de cultura astron\u00f3mica nacional e internacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mantener misiones. extranjeras para que realicen trabajos, aunque sean ellos muy importantes, es s\u00f3lo un rasgo de generosidad, sin trascendencia ni provecho cultural para el pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Observatorio de La Plata ha cumplido, aunque en reducida escala, su misi\u00f3n docente, y con el apoyo del H. Consejo Superior y del se\u00f1or Presidente de la Universidad, podr\u00e1 en lo sucesivo realizar esta labor en las proporciones requeridas por el adelanto de la Naci\u00f3n .&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como lo establece la Ley-Convenio, al mismo tiempo que la Astronom\u00eda, en la Escuela debe ense\u00f1arse la Geof\u00edsica. As\u00ed se instruir\u00e1 al personal cient\u00edfico capacitado para realizar los trabajos geod\u00e9sicos que dar\u00e1n el fundamento de la geograf\u00eda matem\u00e1tica de nuestro territorio, y al que abordar\u00e1 las investigaciones relacionadas con la exploraci\u00f3n y la explotaci\u00f3n de las riquezas de la corteza terrestre\u00bb. (Bolet\u00edn Univ. La Plata, t.18, N\u00b0 5, p. 263\/4; 1934).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Luego analiza los planes de estudios proyectados y formula, a su vez, su proyecto, \u00abque comprende, dice, un conjunto de materias preparatorias y tres n\u00facleos de especializaci\u00f3n: astronom\u00eda, geodesia y geof\u00edsica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>EI Consejo Superior lo aprueba en seguida y lo mismo hace el Gobierno Federal. Y el 10 de abril de 1935, se inaugura la Escuela. Aguilar dice en su discurso: \u201cTreinta a\u00f1os han transcurrido desde que el pensador sembr\u00f3 la idea hasta el d\u00eda de hoy, en que nos encontramos aqu\u00ed congregados para comenzar su realizaci\u00f3n. Y lo hacemos con el sano optimismo de un pueblo joven y vigoroso, consciente de sus amplias posibilidades intelectuales\u201d. El acto, agrega, \u201ctiene para m\u00ed el alcance de una reafirmaci\u00f3n del ideal originario\u201d. (Bolet\u00edn Univ. La Plata, t.19, N\u00b0 2, p. 27; 1935).<br><\/p>\n\n\n\n<p>Dirigi\u00e9ndose a los j\u00f3venes, expresa: \u201cLos j\u00f3venes que hoy inician esta noble cruzada deben tener siempre presente que el cultivo de la ciencia astron\u00f3mica impone una disciplina de modestia. Deben recordar que su primera tarea es observar, y aqu\u00ed observar significa medir, medir muy bien, poner en acci\u00f3n la conciencia y la honradez de que somos capaces.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cQue los grandes descubrimientos cient\u00edficos son obra colectiva. Que sin los observadores como Tycho-Brahe, ni Kepler ni Newton ni Einstein hubieran existido\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cQue las conquistas cient\u00edficas con que Alemania asombr\u00f3 al mundo en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, no hubieran sido tales sin esa falange inn\u00famera de trabajadores an\u00f3nimos que prepararon el advenimiento de las grandes figuras\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDeben recordar los j\u00f3venes que inician los estudios astron\u00f3micos -concluy\u00f3- que no siempre es prudente renunciar desde el principio a las investigaciones modestas para abordar los grandes problemas cient\u00edficos\u201d (Bolet\u00edn citado, p. 29).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pocos d\u00edas antes de su muerte, Aguilar tuvo la fortuna de despedir en el puerto de Buenos Aires a dos de los primeros egresado de la Escuela, los doctores Carlos U. Cesco y Jorge Sahade, en favor de los cuales obtuvo sendas becas de la Universidad de La Plata, para que se impongan de los modernos m\u00e9todos astrof\u00edsicos en los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los estudios gravim\u00e9tricos.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp; su programa de trabajo Aguilar anunci\u00f3 que se efectuar\u00edan estudios gravim\u00e9tricos. Estos estudios, como es sabido, ten\u00edan por objeto la mejora de nuestros conocimientos sobre la forma de la Tierra, y sirven, adem\u00e1s, a los fines pr\u00e1cticos de la exploraci\u00f3n de las riquezas del subsuelo (yacimientos minerales y petrol\u00edferos).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta 1934, las mediciones gravim\u00e9tricas pendulares se limitaban a seis estaciones, obra del propio Aguilar, como complemento de otros trabajos astron\u00f3micos realizados en el Instituto Geogr\u00e1fico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La carencia de elementos no fue un obst\u00e1culo para \u00e9l. En seguida comenz\u00f3 a formar el personal necesario, consigui\u00f3 los equipos, traz\u00f3 los planes, comunic\u00f3 a sus colaboradores su fe y su entusiasmo, y a principios de 1936 pudo partir de La Plata la primera expedici\u00f3n gravim\u00e9trica efectuada en el pa\u00eds, la que en dos a\u00f1os midi\u00f3 el valor de la gravedad en sesenta puntos situados al Norte de La Plata, hasta el l\u00edmite con Bolivia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00ednterin, otra comisi\u00f3n fue encargada de determinar la diferencia de gravedad entre La Plata y la estaci\u00f3n de referencia internacional situada en Postdam (Alemania) , con lo cual, los trabajos argentinos quedan vinculados con los que se realizan en otras partes del mundo.<br>El ingeniero Aguilar adquiri\u00f3, asimismo, un aparato cuadripendular con el que se dio t\u00e9rmino, hacia el Sur de La Plata, al perfil gravim\u00e9trico norte-sud que cubre el pa\u00eds desde el paralelo -22\u00b0 15&#8242; (Aguaray) hasta el -54\u00b0 48&#8242; (Ushuaia), con un total de 130 estaciones; y adem\u00e1s, como colaboraci\u00f3n del Observatorio a las tareas del Arco de Meridiano, hizo medir la gravedad en 77 puntos pr\u00f3ximos a los v\u00e9rtices de la triangulaci\u00f3n, lo que sirvi\u00f3 de apoyo para investigaciones de detalle con grav\u00edmetros r\u00e1pidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aguilar inaugura la gravimetr\u00eda argentina con el car\u00e1cter que \u00e9l mismo le ha precisado y la deja con el porvenir asegurado en manos j\u00f3venes y de probada vocaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La estaci\u00f3n astron\u00f3mica austral.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al a\u00f1o de ser nombrado director, se dirige a la Presidencia de la Universidad iniciando las gestiones necesarias para la instalaci\u00f3n de una estaci\u00f3n astron\u00f3mica en la Patagonia austral.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para conocer su pensamiento sobre el particular, nada mejor que transcribir sus propias palabras: \u201cUna tal estaci\u00f3n, donde se puedan realizar ventajosamente observaciones de car\u00e1cter fundamental de las estrellas australes, es una&nbsp; necesidad sentida en nuestro Instituto y un anhelo del mundo cient\u00edfico\u201d, expresado en las \u00faltimas asambleas astron\u00f3micas internacionales.<br>\u00abLa escasez de observatorios astron\u00f3micos en el Hemisferio Sud, explica la marcada inferioridad en que actualmente se encuentra la astronom\u00eda de posici\u00f3n en cuanto se refiere al cielo austral. La necesidad m\u00e1s urgente es la determinaci\u00f3n de posiciones&nbsp; absolutas de un n\u00famero limitado de estrellas. En este trabajo es sobre todo importante la exactitud de las posiciones, que deben resultar en el mayor grado posible libres de errores sistem\u00e1ticos.<br>Para asegurar este fin primordial deben llenarse las siguientes exigencias: Personal cient\u00edfico capacitado para investigar el instrumental y los resultados de las observaciones, observadores expertos en las delicadas mediciones con el c\u00edrculo meridiano, un c\u00edrculo meridiano de la mejor construcci\u00f3n, relojes de p\u00e9ndulo exactos y los dem\u00e1s accesorios, un pabell\u00f3n adecuado, una ubicaci\u00f3n propicia desde el punto de vista meteorol\u00f3gico y de la latitud geogr\u00e1fica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro Instituto cuenta con todos los elementos m\u00e1s importantes : dispone del personal cient\u00edfico necesario y de un excelente c\u00edrculo meridiano de Repsold. (Bolet\u00edn Univ. La Plata, t. 12, N\u00ba 2, p. 32; 1935).<br><\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 1935, acompa\u00f1ado del astr\u00f3nomo Juan Jos\u00e9 Nissen, se traslada a R\u00edo Gallegos, con el objeto de elegir el sitio. Valorados sobre el terreno diversos elementos de juicio, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n que la regi\u00f3n m\u00e1s apropiada era \u201cel valle del r\u00edo Leona, que corre de norte a sur uniendo los grandes lagos Viedma y Argentino\u201d. Al efecto eligi\u00f3 un punto ubicado una legua al sud del hotel de <em>Paso del R\u00edo Leona<\/em>, sobre la margen derecha de este r\u00edo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Labor en las comisiones de l\u00edmites<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ingeniero Aguilar prest\u00f3 tambi\u00e9n \u00fatiles servicios al pa\u00eds como miembro de las comisiones de l\u00edmites argentino-boliviana y argentino-chilena.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Diremos, con relaci\u00f3n a su labor en la Comisi\u00f3n Mixta Argentino-Boliviana instituida en el Protocolo del 23 de marzo de 1939, que le toc\u00f3 dirigir sobre el terreno la demarcaci\u00f3n del tramo de frontera que m\u00e1s dificultades hab\u00eda suscitado en el viejo proceso de l\u00edmites: el que va desde el Cerro Zapaleri (punto tripartito) hasta El Condado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Intervino en varios trabajos relacionados a la frontera chilena.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El arco de meridiano.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La medici\u00f3n de un arco de meridiano era un asunto que preocupaba al ingeniero Aguilar desde hac\u00eda muchos a\u00f1os: \u201cNo podemos los argentinos sustraernos a una imposici\u00f3n natural. Este territorio de la patria, cuyas riquezas y bellezas causan la admiraci\u00f3n del mundo y nuestro justo orgullo, es el \u00fanico de la Tierra que se extiende a tan grandes latitudes australes\u201d. Pero reci\u00e9n en 1934 se le presenta una ocasi\u00f3n realmente propicia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En setiembre de dicho a\u00f1o se dirige a las autoridades de la Universidad de La Plata formalizando las gestiones. Pide que el H. Consejo preste su auspicio al proyecto de ley que acompa\u00f1a destinado \u201ca satisfacer las necesidades pr\u00e1cticas de las obras p\u00fablicas y de la investigaci\u00f3n de la forma y dimensiones de la Tierra\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En los fundamentos expresa que la medici\u00f3n de un arco tan extenso (unos 4.400 km), adem\u00e1s de ser un valioso aporte de la Rep\u00fablica Argentina al progreso de los conocimientos geogr\u00e1ficos universales, permitir\u00e1 el estudio minucioso de 200.000 km<sup>2<\/sup> de nuestro territorio, aproximadamente. (Para mayores detalles, v\u00e9ase : Bolet\u00edn Univ. La Plata, t. 18, N\u00b0 5, p. 271\/77 ; 1934) .&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Apoyado por la Universidad, Aguilar sigui\u00f3 la iniciativa en todo su curso, comprometiendo la ayuda de quienes estaban en condiciones de asegurar el \u00e9xito en el Parlamento (Palacios, <em>Esp\u00edritu y t\u00e9cnica en la Universidad<\/em>, p. 62; La Plata, 1934). Este es el origen de la ley 12.334, dada por el H. Congreso Argentino el 21 de diciembre de 1936, la cual declara que tales trabajos son de <em>utilidad p\u00fablica<\/em>.<br><\/p>\n\n\n\n<p>El Poder Ejecutivo de la Naci\u00f3n, por decreto del 8 de mayo de 1937, le da una gran satisfacci\u00f3n moral, pues lo designa Presidente de la Comisi\u00f3n Honoraria encargada de dirigir los trabajos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte le ha sorprendido cuando las operaciones se hallaban en pleno desarrollo. Los resultados obtenidos -de suma precisi\u00f3n, comparables con las m\u00e1s afortunadas operaciones geod\u00e9sicas europeas y norteamericanas-, colmaban sus esperanzas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La total realizaci\u00f3n de esta empresa cient\u00edfica, ser\u00e1 el m\u00e1s grato monumento que pueda erigirse en memoria de quien concibi\u00f3 la obra; consagrando su vida al cumplimiento del deber, haciendo un culto del trabajo, con la mirada puesta siempre en el porvenir de la patria, a la que sirvi\u00f3 con entra\u00f1able cari\u00f1o y desinter\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La hondura de su ciencia no lo hizo retra\u00eddo; por el contrario, era afable, comunicativo y el respeto que inspiraba proven\u00eda de su autoridad moral.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Conoc\u00eda nuestro territorio de uno a otro extremo; pero sobre todo amaba a su querida provincia natal, a la que recordaba siempre con sincera emoci\u00f3n. Socio honorario de la Asociaci\u00f3n de Maestros <em>Sarmiento<\/em>, de San Juan, enriqueci\u00f3 su biblioteca con importantes donaciones de libros. A su despacho en el Observatorio llegaban a menudo los estudiantes sanjuaninos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Muestra de su esp\u00edritu exquisito son los jardines del Observatorio, admiraci\u00f3n de propios y extra\u00f1os: hay en el parque, que \u00e9l mismo hizo remodelar por un t\u00e9cnico, \u00e1rboles de las m\u00e1s finas especies, policrom\u00eda de flores y sus dilectas calandrias.<\/p>\n\n\n\n<p>Virginio Manganiello, <em>F\u00e9lix Aguilar<\/em>, Tirada aparte de la Revista Astron\u00f3mica, T. XV, N\u00ba V, 1943<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estudios y primeros trabajos.&nbsp; F\u00e9lix Aguilar naci\u00f3 en la ciudad de San Juan, el 2 de mayo de 1884, donde curs\u00f3 sus estudios primarios y secundarios, y adem\u00e1s, dos a\u00f1os en la Escuela Nacional de ingenieros. Cuando ten\u00eda veinte a\u00f1os de edad se traslad\u00f3 a La Plata, cuyo Observatorio, despu\u00e9s de un lapso de crisis &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/biografia-de-f-aguilar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBiograf\u00eda de F. Aguilar\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1008","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1008"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1008\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1342,"href":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1008\/revisions\/1342"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/museo.fcaglp.unlp.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}