Ciclos temporales y su relación con el cielo entre los tobas del oeste formoseño

  • Cecilia Paula Gómez CONICET

Resumen

Resumen

A partir de una mirada que tiene como eje a la etnografía, proponemos un trabajo que se engloba dentro del campo de la astronomía cultural, centrando el análisis en los tobas que habitan el Pilcomayo medio. En este artículo trabajaremos sobre las formas en las que se da cuenta del transcurso de diversos ciclos temporales entre los tobas del oeste formoseño. Para indagar sobre estos lapsos se toman en cuenta sobre todo las lecturas que se hacen del cielo, pero también se señalan diversas fenómenos del entorno como los cambios climáticos y las señales producidas por animales (los cantos o sonidos que producen algunos de ellos). Por lo tanto, puntualmente, en este trabajo se hará referencia a: las estrellas en general, el Cinturón de Orión, Las Pléyades, Venus, la luna y el sol.

Citas

En este trabajo López utiliza el término de hábitus tomando a Bourdieu. Expresa que son formas de ver y actuar en el mundo propias de cada sociedad. Estas formas de ver el mundo y actuar en él son inculcadas y adquiridas a través del cuerpo en los procesos de socialización primaria. Por supuesto que estas formas de ver y actuar en el mundo van cambiando a medida que transcurre el tiempo. Para indagar sobre el tema ver López (2016).
Cf. Borges (2015), Cardoso (2016), Faulhaber (2004, 2017), Giménez Benítez et. al. (2000, 2002, 2006), López (2009, 2011, 2016), Mudrik (2011, 2015, 2019), Pedroza Lima, et. al (2013).
Para más referencias sobre condiciones ambientales de esta área del Chaco ver Arenas (2003).
Entre los exploradores contamos, por ejemplo, con las breves referencias hechas por Aráoz (1884), Storm (1892), y hacia el Chaco boliviano con las referencias brindadas por Trigo (Combés 2018). Entre los misioneros podemos citar a Dobrizhoffer (1968 [1783]), Guevara (1969 [1764]), Lozano (1989 [1733]) y Pauke (2010 [1749-1767]). Ya a comienzos del siglo veinte contamos con la información que nos lega el misionero anglicano Grubb (1911), quien brinda algunas notas que, por ejemplo, dan cuenta de objetos celestes o asterismos.
A principios del siglo veinte ya contamos con los pioneros trabajos de Lehmann-Nitsche (1924a, 1924b, 1924c, 1924d, 1924e, 1924/25, 1927). Posteriormente están los aportes que realizaron distintos investigadores, como, Cordeu (1969/70, 1977, 1984), Métraux (1944, 1946a, 1946b, 1973), Montani (2018), Palavecino (1933), Palmer (2005). Sobre otros grupos tobas puede consultarse los aportes realizados en los trabajos de Miller (1975, 1979), Tola (2001), Wright (2008). También hay escritos dedicados específicamente al ámbito celeste como los realizados por Métraux (1946b) entre los tobas sobre los que trata este escrito. Sobre los wichí se puede consultar los trabajos de Dasso (1989) y la revisión crítica de Lehmann-Nitsche escrita por Braunstein (1989). También se cuenta con artículos que refieren al ámbito celeste de otros grupos como Cordeu (1977), Idoyaga Molina (1989, 2008), Ruiz Moras (2000), Terán (1998). Se suman a estos escritos la mitología relacionada al ámbito celeste recopilada por diversos etnógrafos que podemos encontrarla en los volúmenes editados por Wilbert y Simoneau (1982a, 1982b, 1985, 1987a, 1987b, 1988, 1989). Por otro lado, los trabajos de Blixen (1991, 1992, 1999) nos brindan una perspectiva más global dando una pauta de corte comparativo.
De aquí en adelante, cada vez que digamos “tobas” estaremos refiriendo a esta parcialidad que habita en el Departamento Bermejo, oeste de la provincia de Formosa (Argentina).
Cabe mencionar que en los últimos dos años Isla García, Tres Yuchanes, Pozo Ramón, El Churcal, La Madrugada y parte de La Rinconada han tenido serios problemas con las inundaciones. Las crecientes del río Pilcomayo y sus cambios de cause han dejado a muchos de los poblados inhabitables y a otros prácticamente aislados.
Aquí sólo se hace un muy breve resumen de algunos de los condicionamientos por los que se vieron atravesados estos grupos tobas. Para tener una visión más detallada ver Córdoba, Bossert y Richard (2015) y Gordillo (1999).
“Asterismos” hace referencia a constelaciones pero a la vez a todas aquellas partes del firmamento significativas para los indígenas (p. ej. una zona oscura o brillante de la vía láctea).
Véanse por ej. los estudios de Braunstein (1989), Cordeu (1969/70, 1977), Dasso (1989), Giménez Benítez, López y Granada (2002, 2006), Idoyaga Molina (1989, 2008), López (2009), Palavecino (1969/70), Ruiz Moras (2000), Terán (1998), Tola (2001).
Varias versiones tobas del relato fueron publicadas por Wilbert y Simoneau (1982b: 51-61). Hay también numerosas versiones en otros grupos étnicos de la zona (Barúa y Dasso, 1999: 261-262; Braunstein, 1993: 41-46; Dasso, 1989: 32; Gómez, 2007: 97-116, Idoyaga Molina, 2008: 91-104; Palmer, 2005: 288-296; Wilbert y Simoneau, 1982a: 48, 1985: 254-268, 1988: 43-45, 1989: 57-61,).
Para indagar más sobre el tema ver Gómez (2008).
Las motivaciones que llevaban a nuestros interlocutores a no indagar sobre la figura del sol, es algo que amerita un trabajo posterior y específico sobre la figura de este astro. Esta problemática, claramente, es algo que no podrá agotarse en estas páginas.
Situados en el paraje Monte Carmelo, al sureste del pueblo llamado Hito 1, en la provincia de Salta (Argentina).
Ahéwa laló’ literalmente significa “el animal doméstico del sol”, también lo hemos traducido como: “la mascota del sol”.
Las poblaciones rurales en las que se asientan los tobas del oeste formoseño están, aproximadamente, a 23° 29’ Sur, es decir relativamente cercanos al trópico de Capricornio. Esta ubicación hace que una vez al año el sol quede en una posición en la que las sombras son casi imperceptibles, situación que ha sido destacada en algunas conversaciones que se han tenido, donde indican que el sol queda “bien derechito” (Gómez y Carpio 2018).
Para indagar respecto de Luna y su origen terrestre entre los tobas ver Palavecino (1969-1970: 183). Para un estudio comparativo acerca de la luna ver Blixen (1992).
Tanto Qarkotél o Nekotél como las estrellas en general (waqachiñí) nos remiten a los mitos chaqueños relacionados al origen celestial de las mujeres. Para poder permanecer en la tierra estas mujeres celestiales primigenias debieron perder parte de esos peligrosos rasgos celestes característicos como, por ejemplo, su vagina dentada. Sólo desde ese momento pudieron permanecer en la tierra junto a los hombres como esposas. Los hombres/animales primigenios, por su parte, ya habitaban en la tierra. Para indagar acerca de estas narraciones míticas sobre el origen de las mujeres y los rituales femeninos que se asocian a este origen celeste ver Gómez (2010). Para indagar sobre estos mismos temas entre otros grupos tobas ver Tola (2001, 2005) y Citro (2008). Para un análisis que incluya a la figura de Dapichí y Qarkotél, brindando un análisis de la relación entre masculino/femenino ver Gómez (2012).
Para indagar sobre las relaciones estructurales entre ambos asterismos ver Gómez (2012).
Publicado
2020-05-15
Cómo citar
Gómez, C. (2020). Ciclos temporales y su relación con el cielo entre los tobas del oeste formoseño. Revista Cosmovisiones / Cosmovisões, 1(1), 53-71. Recuperado a partir de http://museo.fcaglp.unlp.edu.ar/ojs/index.php/Cosmovisiones/article/view/6

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