Meridiano Repsold

Circulo Meridiano Repsold

Meridiano Repsold

En Octubre de 1906, encontrándose el Director Porro en Europa en varias comisiones de la Universidad de La Plata, dió orden a la renombrada casa de A. Repsold é Hijo de Harnburgo, para la construcción de un gran círculo meridiano, de la forma más moderna. Las partes mecánicas de este instrumento se terminaron a fines del año siguiente y el señor Domingo Collo, jefe del taller mecánico del Observatorio fue enviado a Hamburgo para que lo inspeccionase antes de ser embarcado para la Argentina. Hubo pequeña demora en obtener el objetivo. Los primeros vidrios elegidos tuvieron que ser rechazados debido a defectos de homogeneidad. Hubo también dificultad en conseguir un espejo zenital suficientemente perfecto para cumplir con las especificaciones de los fabricantes. A causa de estas circunstancias el instrumento no se encontró listo y en condiciones de poder ser embarcado hasta varios meses después de la llegada del Señor Collo. Se recibió en La Plata en Mayo de 1908.

Este instrumento tiene objetivo de lente doble de la casa Carl Zeiss, con abertura libre de 190 milímetros y distancia focal de 2.25 metros. El tubo es simétrico con respecto al eje, y el objetivo y el micrómetro pueden ser intercambiados sin alterar el equilibrio del telescopio.

Los círculos graduados son de 74 centímetros de diámetro y ambos están divididos a cuatro minutos de arco. Uno de ellos está grabado en aleación de paladio y platino y el otro en plata. Cada círculo se lee por medio de cuatro microscopios micrométrícos montados sobre un tambor de modo que pueden alterarse las posiciones relativas uno de otro.

El aparato de reversión fue construido de acero y debió montarse en el suelo en posición permanente. Se elevó sobre uno de los pilares y por medio de él, una sola persona podía alzar el telescopio de sus soportes fácilmente y, con seguridad, darlo vuelta y removerlo en 45 segundos. Todos los detalles de esta construcción fueron hechos con perfección y es difícil imaginarse cómo un instrumento tan grande pudo manejarse con la mayor facilidad.

El nivel estaba suspendido sobre el eje, pudiendo invertirse con facilidad por medio del mecanismo provisto para manejarlo.

Además del horizonte artificial regular de mercurio, estaba dotado de un espejo zenital de 20 centímetros de abertura. Este fue construido por Steinheil.

El micrómetro es de tipo registrador automático y se iluminaba por medio de una lamparilla eléctrica colocada en el mismo micrómetro, arreglada de modo que puede usarse para dar hilos brillantes en campo oscuro o hilos oscuros en campo iluminado. El retículo fijo tiene once hilos verticales y cuatro horizontales; hay también un hilo movible en ascensión recta y otro en declinación. Los hilos verticales fijos estaban dispuestos en un grupo central de cinco hilos y a cada lado de éste un grupo de tres, y los horizontales en pares, estando estos separados por una vuelta del tornillo micrométrico de declinación, siendo el intervalo entre los dos hilos interiores de cuatro vueltas de este tomillo. El micrómetro tiene una lente auxiliar montada de tal manera que puede ponerse en posición de formar parte del sistema óptico. Esta se usaba para determinar la constante de colimación por observaciones de la mira En la construcción del micrómetro no se hizo provisión alguna para ajustarlo en colimación. El micrómetro se designó para ser aplicado al telescopio en posición fija y a fin de que la constante de colimación fuera pequeña y tan invariable como lo permitieran las circunstancias. Este micrómetro se usaba en el gran círculo meridiano Gautier. Este instrumento era casi un duplicado del círculo meridiano Repsold del Observatorio Nacional de Córdoba. El costo del instrumento de La Plata fue de 33.500 marcos, exceptuando el embalaje y transporte, cuyo costo adicional fue de 2.341 marcos.

Por su parte, el propio Aguilar, con vistas a establecer una estación astrométrica para determinar mejor la posición de estrellas fundamentales próximas al polo austral, procedió a buscar un lugar apropiado en el sur de nuestro país. Sus exploraciones, en las que fue ayudado por Nissen, lo decidieron a establecer la estación en el territorio de Santa Cruz, en las proximidades de la margen derecha del Río La Leona, que une los lagos Viedma y Argentino, en un paraje situado a una legua al sur de la localidad Paso del Río La Leona.

Una vez que se hubo elegido él lugar, la Dirección de Arquitectura de la Nación aceptó proyectar la edificación, tarea que efectuó el arquitecto D. Simón Lagunas y en la que contó con el asesoramiento de Nissen. También lo prestó Gershanik, a cuyo pedido se resolvió incluir una sección para tareas sísmicas y geomagnéticas.

A comienzos de 1945 la mayor parte de los planos había quedado terminada. Faltaba únicamente precisar detalles, y fijar en el terreno el lugar que ocuparían los diversos pabellones. Para ello se comisionó a Nissen por el Observatorio y P. Baldesich por la Dirección de Arquitectura, quienes cumplieron su cometido en enero de 1945. Dadas las virtudes del círculo meridiano Repsold, estimó Aguilar conveniente que las observaciones de la estación austral, de las que se esperaban resultados fundamentales, se hicieran con ese anteojo. Según una memoria de la Dirección del año 1938, ese instrumento, que había llegado al Observatorio de La Plata en 1908, había quedado en su embalaje durante casi un cuarto de siglo. En 1932 fue pedido en préstamo por el Observatorio Nacional de Córdoba y Hartmann accedió al pedido. Aguilar gestionó su devolución en 1934, la que no tardó en concretarse.

Al tenerse el Repsold de retorno, decidió Aguilar hacer desmontar el círculo meridiano Gautier y ponerlo en lugar de éste, operaciones que realizó en 1938 el mecánico de precisión Sr. Plotnikoff.

Una vez que el círculo Repsold estuvo satisfactoriamente instalado en lugar del Meridiano Gautier, se emprendió el estudio de errores de trazo de sus círculos, tarea que en los años 1940 y 1941 llevaron a cabo los Sres. Nissen y Lasalle, y en 1942, el Sr. Nissen y la Sta. Susana Martínez. Los datos obtenidos en 1940 y 1941 sirvieron para corregir las observaciones de estrellas galácticas, las cuales se realizaron tras de haberse efectuado la sustitución de los anteojos meridianos. En el catálogo de estrellas galácticas, publicado por H. Martínez en el tomo XIX de la Serie Astronómica, se da una tabla de las correcciones que hasta entonces se habían determinado. Como las mismas se consideraban provisorias, años más tarde, en el Sexto Período, el problema fue retomado por el Dr. Sergio Slaucitajs en procura de una tabla definitiva de correcciones.

Además de un buen anteojo meridiano, estimó Aguilar conveniente proveer a la estación austral de un buen conservador de tiempo, para lo cual hizo adquirir, en 1939, el reloj astronómico Shortt N° 62, que por entonces aparecía muy elogiado en la literatura. Una de las características de ese reloj es la de poseer un péndulo fundamental libre, que se debe mantener a temperatura constante, y un péndulo esclavo cuyas oscilaciones están vinculadas con las del anterior.

Una vez que el reloj estuvo en La Plata, fue instalado por el Ing. G. Dufour y por el Sr. Plotnikoff y sometido a estudio y ajuste. El péndulo libre se ubicó en un sótano profundo, o segundo sótano, existente en el pabellón central de oficinas y el péndulo esclavo en el pabellón del Círculo Meridiano. Aunque se lograron al respecto ciertos progresos, la tarea no llegó a terminarse debido a otras urgencias, y fue postergada. Nuevos intentos se llevaron a cabo en el Sexto Período, pero en definitiva tampoco se logró sacar del aparato el provecho posible.